Es dificil creer que estoy en camino a marcharme para otras dos aventuras en ésta mi vida. No puedo creer que a lo mejor ya no volveré a ver a muchos otra vez. El sueño de todos mis sueños y la esperanza de todas mis esperanzas es asegurarme que mi vida sirvió de algo para los demás. He experimentado antes lo feliz que me siento al hacer a alguien feliz.
No puedo creer que mi vida ha llegado hasta donde ha llegado, sobre todo al pensar en las cosas que me encontraba haciendo seis años atrás, es difícil creer todo lo que ha pasado en todo éste tiempo. Algunos días me he sentido muy melancólica al pensar en quienes más amo y lo que más he añorado es poder estar a su lado. He recordado las tantas cosas vividas y los buenos momentos que son lo único que uno se lleva. Agradezco a mi padre por ser tan bueno y por trabajar duro, él ha hecho que la vida de su familia sea un milagro viviente. Nadie sabe de donde venimos, lo único que puedo decir es que no venimos de una vida trágica ni compadeciente, pero el que quiere tener lo suyo en ésta vida, tiene que tener objetivos y trabajar duro. Una gran motivación alivia la carga del trabajo.
¡Gracias vida. ¡Ah de la vida!
¡Gracias vida. ¡Ah de la vida!
"¡Ah de la vida!"... ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las Horas mi locura las esconde.
¡Que sin poder saber cómo ni a dónde
la salud y la edad se hayan huido!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.
Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto:
soy un fue, y un será, y un es cansado.
En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.
Francisco de Quevedo